Vidrieras en Toscana, siglos XIX y XX

A fines del Siglo XIX, y principio del Siglo XX, se constata en Florencia una « renacimiento » de el arte de los vitrales, inspirado en temas que el turismo naciente descubría en los obras de arte conservadas en la ciudad, o, más clásicamente, vinculado a la religión, puesto que los vitrales aún estan por le esencial contenidas en iglesias o edificios religiosos. Tambien aumenta el estudio de los temas, de las técnicas y sobre todo de los colores medievales, debido al gusto de los romanticos de la epoca. Eso trae consigo una renovación de la producción, que se difunde, como en otras partes de Europa, en Toscana, y en Florencia en especial. Como al tiempo más glorioso de la Edad media y del Renacimiento, la publicación de Tratados y manuales de eruditos acompaña la creación de verdaderas dinastías de artistas y vidrieros.

Las técnicas siguen siendo casi idénticas a las de la Edad media, así como la distribución del trabajo. Un artista establece el dibujo, y fabrica los "cartones", el maestro vidriero transforma a continuación el proyecto en vidrios de distintos tamanos y colores, que junta al final en la obra completa. Los utensilios, al contrario, evolucionan, con las mejoras técnicas industriales. La reproducción de las obras de los antiguos continúa, en el marco de restauraciones, reparaciones, o de pedidos por nuevas obras de tema académico o religioso. En el campo privado, los temas y las técnicas tienen más autonomía, aunque la inspiracion a menudo venga del Trecento y Quattrocento florentinos. Invierten el mercado creciente de la decoración, privada o pública: los hoteles, y también los bancos, los edificios públicos de toto tipo, e incluso las residencias privadas que se enorgullecen de sus decorados de luz. En este contexto, son, en la mayoría de los casos, de vidrieras de tipo vitral, puertas en vidrio o grandes superficies de vidrio.

Varios factores contribuyen a hacer de Florencia en la epoca un centro importante para los vidrieros. Antes de todo, la fuerte representación en la ciudad de científicos, artistas, y ricos turistas extranjeros, que viven en la ciudad de manera estable o de paso. Contribuyen al estudio de la técnica, fomentando el desarrollo, en particular en las iglesias, por sus subvenciones y sus pedidos. Aportan también el gusto por nuevas formas artísticas, Liberty, Art Déco, lo que influencia los vidrieros y deja su marca en la decoracion. Aportan también, en ámbito privado, el gusto y la necesidad de elementos decorativos más simples y de uso diario, como las « grotescas », los motivos geométricos, y varios elementos (candelabros, máscaras, plantas, animales…), a menudo de pequeño tamaño, permitiendo el desarrollo de un mercado de « complemento » de decoración, más extenso por ser más accesible. Buen idesarrollo lo tiene tambien con los nuevos salones y exposiciones de artesanía, locales, nacionales o internacionales. Por último, la creación de una escuela, la Scuola professionale di Arti decorative e industriali, bajo el impulso del barón Giulio Franchetti, que comienza sus cursos en 1882, va a ser una consegracion para toda la artesania fiorentina. En esos mismos años, el papel de capital politica de Italia pasa de Florencia a Roma, y Florencia va a asumir definitivamente el estatuto de capital artística y cultural.