Los vitrales de De Matteis,
en el Hotel Porta Rossa

 

El vestíbulo y el salón de este establecimiento histórico (primera mención en noviembre 1386, citado a partir de 1848 como "Albergue Porta Rossa"), presentan el mismo conjunto de vitrales previstos en la decoracion arquitectónica original del siglo XIX. Fueron realizadas por los establecimientos de Ulisse de Matteis, y probablemente por de Matteis mismo, en torno del año 1900. Su taller, fundado en Florencia en 1859, tuvo un gran papel en la restauración de numerosos monumentos públicos de Florencia.

Ulisse nacio en Florencia en 1828, e hizo estudios en la Accademia di Belle Arti de Florencia. Con su profesor, Stefano Ussi, compartio algunos meses como prisionero durante la primera guerra de independiencia contra Austria, al final de los años 1840. Como él, fué pintor un tempo, volviendose luego mas bien, con una mucho más larga carrera, emprendedor y maestro vidriero. Con él trabajaron sus hermanos y su esposa, en el Atelier en la via Guelfa, a partir de 1859.

Sobre su actividad nos informa una necrologica publicada en el Corriere della sera en 1910, y un catalogo de sus obras realizado, después de su muerte, por su sucesor a la direccion artística del Atelier, Ezio Giovanozzi. Numerosos fueron los pedidos y sus realizaciones, tanto en el ámbito privado como en el ámbito público. Su sociedad fué implicada en la restauración y reconstitución de vitrales en Santa Maria Novella, como la del Nacimiento, y en la restauración de el gran vitral del abside. Esta restauración tuvo lugar mas o menos al mismo tiempo que la creación de los vitrales del Hotel Porta Rossa.

En gran parte inspiradas por el Renacimiento, estos vitrales, muy coherentes con el estilo del Palazzo Bartolini, son muy próximos de cuatro otros vitrales, conservados en Birmingham, en los Estados Unidos, por su estilo como por sus tonalidades. Estas "reproducciones" de pinturas y temas del Renacimiento procuraron al Atelier de De Matteis una buena parte de sus ingresos, por ser de moda, y fácilmente comercializables entre los privados o las instituciones públicas. El Renacimiento, con el estilo neo-renacimiento, hizo la fortuna del Atelier.
Cada una de las puertas con vidrios que dan acceso al vestíbulo del Hotel Porta Rossa está dividida en dos partes, sobre cada una de ellas esta representada una cara alada de mujer, recordando el estilo clásico y las representaciones en cerámica de la epoca tardio-romana.

Los paneles que separan recepción del salón, en nogal con vidrio, llevan representaciones inspiradas por la Venere y la Flora de Botticelli, conservada la primera en el Museo de los Uffizi, y la otra en el Museo de Chantilly.

 

Sobre el salón, un vitral polícromo de cobertura aclara y abriga lo que fue un patio interior, transformándolo en jardín de invierno. En su centro, la puerta roja, Porta Rossa, emblema del Hôtel, del barrio y del Arte della Seta, corporacion de la seda, que en ese barrio tenia su sede desde la Edad media, se combina agradablemente con el estilo renacentista de la decoracion.